BRICOLAGE

UNA HISTORIA DESDE EL CONFINAMIENTO: CAPITULO VI

Bricolage

Hoy es lunes, lo sé porque ayer comimos arroz y después me eché una siesta hasta las seis, y eso sólo lo hago el domingo. Últimamente los lunes no me gustan, son un día de empezar y, la verdad, cada vez me cuesta más empezar. Como buen lunes hoy me he despertado con el pensamiento de hacer algo, algo productivo, quiero decir. Me levanto y voy al salón en busca de lápiz y papel para hacer una lista “loca” pero, esta vez, de cosas pendientes de arreglar. En la mesa todavía está puesto el mantel con lo que quedó de la cena de anoche, lo aparto por una esquina, me siento y empiezo a pensar la lista.  Hay que cambiar la luz que se fundió de la cocina el otro día, es de tipo fluorescente, de las que se funden agonizando y coleteando parpadeos cada vez más frecuentes hasta lo insoportable, hasta que se apaga del todo o la acabas quitando.  La tuve que quitar ayer, cuando freía los huevos para la cena, entre el parpadeo y los salpicones de aceite me estaba poniendo de los nervios… Y en esto estoy, pensando la lista de los arreglos, cuando aparece Ana con su pijama del amor. Le llamo así porque el pantalón está plagado de corazoncitos y en la parte de arriba, a la altura del pecho, lleva cosida la palabra “LOVE”  con letras del mismo estampado que el pantalón. Me gusta que se ponga ese pijama porque cuando la miro me siento aludido.

–¿Qué haces?—Me pregunta sin llegar a entrar.

–Estoy haciendo una lista de arreglos pendientes para hacer hoy—Le digo.

–¿Has apuntado quitar la mesa? Es lo primero—Me dice.

–No, eso no, estoy pensando en cambiar la luz que se ha fundido de la cocina— Le contesto.

Se da media vuelta y se mete en la cocina medio en penumbra, supongo que para prepararse un café con leche a la luz del microondas. Al poco sale con la taza en una  mano y dos galletas Maria en la otra. Como cada día en el ritual del confinamiento, enciende la televisión. A primera hora ponemos las noticias para ver cómo va todo  y después, una vez informados, ponemos el capítulo matinal de “House of Cards”.

–En el súper de la esquina no venden luces—Me dice mientras suspira y se sienta en el sofá.

Tacho lo de la luz de la lista. Apunto: El mecanismo oscilobatiente de la ventana del lavabo. Se lo cargo Andrea hace tiempo y lo confesó tras varios interrogatorios, sin bombilla, claro.

–Bueno, intento arreglar la ventana del lavabo—Le digo.  Me mira, desde el sofá, con el pijama amoroso pero con cara de escepticismo.  Lo tacho.

Hoy es lunes, lo sé porque ayer comimos arroz y después me eché una siesta hasta las seis, y eso sólo lo hago el domingo. Últimamente los lunes no me gustan, son un día de empezar y, la verdad, cada vez me cuesta más empezar….

Joan López – Abril de 2020