MARÍAS, NEVADITOS Y NARANJAS

Una historia desde el confinamiento: CAPITULO V

Hoy tengo que salir a comprar, otra vez. El otro día me puse un poco nervioso pero esta vez voy a procurar que no me pase, en la lista de “compras locas” sólo hay tres cosas, galletas María, Nevaditos y naranjas de comer, no de las de zumo. Para evitar la ansiedad me he fijado una estrategia: El móvil en el bolsillo, nada de consultar las “compras locas” cada quince segundos, sin planear ningún circuito optimo por los pasillos, da igual si tardo un poco más y, por último, voy a hacer lo que hago siempre, pararme con la calma a leer los ingredientes de cada producto y a comparar… ¡Que a veces me relaja!

Ya estoy en la calle y el plan funciona, he consultado el chat de las “compras locas” y he memorizado la lista antes de salir, como es corta no ha sido difícil, mientras camino hacia la tienda la voy repitiendo mentalmente para que no se me olvide: Marías, Nevaditos y naranjas,… Marías, Nevaditos y naranjas de comer,…

Llego a la tienda y, después de la cola cautelosa  y toda la parafernalia para la entrada, ya estoy dentro. Galletas Marías, en el primer pasillo de la izquierda, justo delante de las mermeladas y los productos ecológicos,… Allá que voy, directo pero de “tranquis”. Ya estoy delante y me agacho para coger un paquete, me tengo que agachar porque a media altura, más accesibles, están las otras, las que tienen más porquerías de conservantes y estabilizadores, que son más caras y a la tienda les debe quedar más margen, y por eso lo hacen, a propósito, para incitar a la gente a comprarlas en lugar de las Marías, como los Nevaditos que si los puedes coger sin necesidad de agacharte ni de estirarte haciendo equilibrio, empinándote sobre las puntas de los pies… Los Nevaditos los apuntó Andrea, le gustan mucho desde pequeña porque, como cuando era pequeña, al morderlos se le queda un bigote blanco de azúcar y luego se lo relame, que es lo mejor, según dice. A mí me gustan más las María, por aquello de los ingredientes porquería, pero nunca he podido convencerla de que deje los Nevaditos y se pase a las María… ¿Obvio, no? ¡Por lo del bigote!

Sigo con el plan: Harina de trigo, azúcar, jarabe de glucosa y fructosa, aceite de girasol alto oleico (7%) (con antioxidantes:  palmitato ascorbilo y extracto rico en tocoferol), gasificantes (bicarbonato de sodio y bicarbonato de amonio), sal, colorante caramelo, antioxidantes (metasulfito sódico y ácido ascórbico)… aromas, enzimas (asparginasa y proteasa)… y puede contener trazas de huevo, sésamo, leche y soja… ¡Joder con las María! Me he sentido como si leyera el prospecto de un medicamento. Y ahora un Nevadito: Harina de trigo, grasa animal (manteca de cerdo), azúcar (14%), vino,… ¡Eso es diferente pero me gusta¡  Sal, antioxidantes (extracto rico en tocoferoles, galato de propilo, palmitato de ascorbilo, ácido cítrico) y también lo de las trazas y eso… ¡Vaya! Más o menos,…  Pero como ya me  temía, el Nevadito es un poco engañoso,  en el prospecto no menciona lo del bigote…

Después de la lectura me quedo pensativo, frente a la estantería, dando la espalda a las mermeladas y productos ecológicos, unos segundos… A las naranjas ni me acerco, son opacas, la que más sólo lleva una pegatina con la marca.

Me vuelvo a casa.

Joan López – Abril de 2020